Enfermedad de Sever en jóvenes deportistas

corredor con la enfermedad de sever

La enfermedad de Sever, también conocida como apofisitis del calcáneo, es una lesión frecuente que provoca dolor de talón en niños y adolescentes en crecimiento. A pesar de su nombre, no es una enfermedad grave ni permanente, sino una inflamación de la zona de crecimiento del hueso del talón causada por sobrecarga. Suele aparecer durante los “estirones” de la pubertad (entre aproximadamente 8 y 15 años de edad) y afecta especialmente a jóvenes deportistas.

En Clínica Lucía Richard, especialistas en fisioterapia en Oviedo, atendemos con frecuencia este problema y ayudamos a que los chicos y chicas puedan recuperarse y volver a sus actividades deportivas de forma segura. A continuación, te explicamos en un lenguaje claro y divulgativo qué es la enfermedad de Sever, por qué aparece, a quién afecta, cuáles son sus síntomas, cómo se diagnostica y qué tratamientos existen, haciendo hincapié en cómo la fisioterapia y el ejercicio terapéutico contribuyen a la recuperación y prevención de recaídas.

¿qué es la enfermedad de Sever?

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La enfermedad de Sever o apofisitis del calcáneo es la causa más común de dolor de talón en niños y adolescentes activos. Consiste en la inflamación de la placa de crecimiento del calcáneo (hueso del talón), en el punto donde se inserta el tendón de Aquiles. Esta placa de crecimiento es un cartílago que aún no se ha endurecido en hueso y, por lo tanto, es más vulnerable a las tensiones y microtraumatismos. Cuando un niño crece rápidamente, sus huesos pueden alargarse más rápido que sus músculos y tendones, provocando que el tendón de Aquiles “tire” del talón inmaduro y termine irritando esa zona de crecimiento. No se trata de una enfermedad degenerativa ni de un problema crónico, sino de una lesión por sobreuso propia del crecimiento que suele resolverse una vez completada la madurez ósea (hacia los 14–15 años de edad, cuando el cartílago de crecimiento se cierra). Por eso, muchos la comparan con la enfermedad de Osgood-Schlatter de la rodilla, pero localizada en el talón.

Es importante destacar que, aunque se denomine “enfermedad”, la apofisitis del calcáneo no pone en riesgo la salud a largo plazo. Eso sí, puede ser dolorosa mientras dura y limitar las actividades deportivas del joven. Suele afectar a uno o ambos talones (en más de la mitad de los casos son ambos pies). Se observa con mayor frecuencia en niños varones que en niñas, probablemente porque tradicionalmente los niños realizaban más deportes de impacto, aunque las niñas deportistas también pueden sufrirla. La edad típica de presentación coincide con los picos de crecimiento: entre los 8 y 13 años en niñas y 10 y 15 años en niños, aproximadamente.

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Causas y factores de riesgo

La causa principal de la enfermedad de Sever es la combinación de crecimiento rápido y sobrecarga repetitiva sobre el talón. Durante la pubertad, los huesos, músculos y tendones crecen a distinto ritmo; el tendón de Aquiles y los músculos de la pantorrilla pueden quedarse “tirantes” y ejercer una tensión excesiva sobre la apófisis (plaque de crecimiento) del calcáneo. Si además el niño realiza actividad física intensa, esta zona débil sufre microlesiones por el impacto constante. Con el tiempo, el estrés repetitivo provoca inflamación y dolor en el talón.

Entre los factores de riesgo que favorecen la aparición de la apofisitis del calcáneo se incluyen:

  • Deportes de impacto: Correr, saltar y otras actividades vigorosas aumentan la carga sobre los talones. Deportes como fútbol, baloncesto, atletismo, gimnasia o ballet son comunes desencadenantes, ya que implican carreras y saltos frecuentes. Muchos casos surgen al comienzo de la temporada deportiva o al aumentar bruscamente la intensidad del entrenamiento.

     

  • Superficies duras y calzado inadecuado: Entrenar o jugar en terreno duro (asfalto, cemento) aumenta el impacto en el talón. Usar calzado desgastado, muy plano o sin acolchado reduce la absorción del impacto y puede precipitar el problema. También el uso excesivo de zapatillas con tacos duros (ej. botas de fútbol) puede contribuir.

     

  • Alteraciones biomecánicas del pie: Los niños con pie plano (arco bajo) o pie cavo (arco muy alto) tienen distinta distribución de cargas en el talón, lo que puede predisponer a sobrecargar la placa de crecimiento. Un tendón de Aquiles tenso o corto (a veces por falta de flexibilidad) también aumenta la tracción sobre el calcáneo.

     

  • Otros factores: El sobrepeso u obesidad añade estrés adicional sobre los talones en desarrollo. Permanecer mucho tiempo de pie al día puede agravar la microtrauma. Además, una falta de periodos de descanso (por ejemplo, practicar varios deportes sin días libres) impide la recuperación del tejido.

En resumen, la enfermedad de Sever aparece por un desequilibrio entre la capacidad del talón en crecimiento y la exigencia física a la que se ve sometido. Si entendemos estas causas, podremos también abordar mejor su tratamiento y prevención.

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Síntomas de la enfermedad de Sever

Los síntomas de la apofisitis del calcáneo suelen ser bastante característicos. El cuadro típico incluye:

  • Dolor en el talón (uno o ambos). El dolor suele localizarse en la parte posterior e inferior del talón, justo donde el tendón de Aquiles se une al hueso. Al inicio puede sentirse solo tras la actividad física, pero en casos avanzados aparece también durante el ejercicio e incluso puede persistir en reposo.

  • Molestia al apretar los lados del talón: Si se presiona con los dedos a ambos lados del talón del niño, este maniobra reproduce el dolor (signo clínico típico que ayuda al diagnóstico).

  • Cojera o puntillas: El niño puede cojear al caminar debido al dolor, o preferir caminar de puntillas para evitar apoyar el talón. A veces los padres notan que tras entrenar “anda raro” o evita apoyar el talón en el suelo.

  • Dificultad para correr o saltar: Las actividades habituales como correr, saltar o participar en su deporte se vuelven dolorosas y limitadas. El niño puede abandonar el juego o rendir menos por las molestias.

  • Rigidez matutina: Después del descanso nocturno, puede haber rigidez en el talón o tendón de Aquiles al levantarse por la mañana. A medida que el niño camina un poco, la rigidez cede parcialmente, pero vuelve el dolor con la actividad.

  • Inflamación o enrojecimiento leve: En algunos casos se observa la zona del talón algo hinchada o enrojecida y sensible al tacto. No suele haber hematomas ni deformidades, pero el talón puede estar caliente por la inflamación.

El inicio suele ser gradual. Al comienzo, el dolor aparece después del ejercicio intenso y mejora con el descanso. Si el niño continúa la actividad sin tratar la causa, el dolor puede ir empeorando, presentándose también durante el ejercicio e incluso al caminar. Es frecuente que los síntomas se agraven al comenzar una nueva temporada deportiva o tras un aumento de entrenamiento, y tienden a mejorar durante las vacaciones o periodos de menor actividad.

Diagnóstico

El diagnóstico de la enfermedad de Sever es principalmente clínico, es decir, se basa en la historia y exploración física realizadas por un profesional de la salud (pediatra, fisioterapeuta o traumatólogo). No existe una prueba de laboratorio específica para detectarla, y las radiografías suelen ser normales para la edad del paciente (muestran la placa de crecimiento abierta, lo cual es esperable en niños). Solo en ocasiones se realizan radiografías o estudios de imagen para descartar otras causas de dolor de talón, como una fractura por estrés o alguna alteración ósea, especialmente si los síntomas no son los típicos.

Durante la exploración, el médico o fisioterapeuta suele palpar el talón y el tendón de Aquiles. El hallazgo más común es dolor intenso al comprimir los laterales del talón y sensibilidad en la unión del tendón al hueso. También se evalúa la flexibilidad del tobillo y los músculos de la pantorrilla (muchos niños con Sever tienen los gemelos/Aquiles acortados o tensos). Es posible que se pida al niño que camine, corra o se ponga de puntillas para observar la marcha y reproducir el dolor. Con estos datos, generalmente se puede confirmar el diagnóstico de apofisitis del calcáneo sin necesidad de más pruebas.

Si hubiera dudas diagnósticas (por ejemplo, dolor atípico, inflamación muy severa o falta de mejoría con tratamiento), el especialista podría solicitar estudios por imagen. Una radiografía lateral del pie puede mostrar signos indirectos (fragmentación o esclerosis en la apófisis, algo que también puede ser normal en esa edad) y sirve para descartar fisuras. En casos raros, podría usarse ecografía o resonancia magnética para descartar otras patologías, pero esto no suele ser necesario en la mayoría de los niños.

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Tratamiento de la enfermedad de Sever

El abordaje de la enfermedad de Sever busca aliviar el dolor, reducir la inflamación y facilitar la curación de la zona de crecimiento, permitiendo al niño retomar sus actividades gradualmente y prevenir recaídas. Afortunadamente, es una condición temporal que normalmente mejora con medidas conservadoras (no quirúrgicas). Los pilares del tratamiento incluyen el reposo deportivo, cuidados para el dolor y, cuando es necesario, la intervención de la fisioterapia para acelerar la recuperación funcional. Veamos cada aspecto.

Reposo y cuidados iniciales en casa

Lo más importante es bajar o parar durante unas semanas las actividades de impacto (correr, saltar, fútbol, baloncesto…) hasta que el dolor disminuya claramente. Se acompaña de medidas simples: hielo 10–15 min varias veces al día (con paño), analgésicos/antiinflamatorios solo si lo indica el pediatra, elevación y descanso para reducir inflamación y evitar estar mucho tiempo de pie si molesta. También ayuda cuidar el calzado (acolchado y con soporte) y usar taloneras/plantillas blandas para amortiguar; la inmovilización solo se valora en casos muy severos y es poco frecuente. Con buen control de carga, la mejoría suele llegar en 2–8 semanas (a veces 2–3 semanas, otras puede alargarse un par de meses).

Fisioterapia, ejercicio terapéutico y recuperación funcional

La fisioterapia es muy útil para acortar tiempos y evitar que el problema vuelva. Se trabaja la flexibilidad (estiramientos de gemelos, sóleo y Aquiles), el fortalecimiento progresivo de pantorrilla/tobillo/pie (incluyendo trabajo excéntrico), y técnicas de terapia manual para reducir tensión y mejorar movilidad. Según el caso, se pueden usar medios físicos (p. ej., TENS, láser, ultrasonidos o crioterapia) como apoyo. Además, se da educación sobre dosificar entrenos, calentar/estirar, calzado y, si procede, ortesis (taloneras o plantillas). La parte clave es la readaptación deportiva: volver poco a poco (primero bajo impacto, luego carrera suave y finalmente gestos del deporte) siempre sin dolor. El pronóstico suele ser excelente y no deja secuelas si se gestiona bien.

Prevención de la apofisitis del calcáneo

El tratamiento de la enfermedad de Sever es conservador y busca bajar dolor e inflamación para que la zona de crecimiento del talón se recupere y el niño vuelva al deporte sin recaídas. Lo primero es reposo relativo (parar impacto como correr o saltar), acompañado de hielo, descanso/elevación y, si lo pauta el pediatra, analgésicos/antiinflamatorios; además, ayuda mucho un calzado acolchado y a veces taloneras o plantillas. La mejoría suele llegar en 2–8 semanas si se respeta la progresión.

La fisioterapia acelera la recuperación y previene que vuelva: incluye estiramientos de gemelos/Aquiles, fortalecimiento progresivo de pantorrilla-tobillo-pie, terapia manual y educación sobre carga, calentamiento y calzado. La clave final es la readaptación deportiva gradual (primero bajo impacto, luego carrera suave y después gestos del deporte), siempre sin dolor.

¿Qué podemos hacer?

La enfermedad de Sever es un trastorno benigno y temporal, fruto de la combinación entre el crecimiento óseo y la actividad física intensa en niños y adolescentes. Se manifiesta como dolor en el talón que preocupa a los padres y limita a los jóvenes deportistas, pero que tiene solución con un manejo adecuado. El diagnóstico es sencillo mediante la evaluación clínica, y el tratamiento se basa en reposo relativo, medidas antiinflamatorias y la intervención de la fisioterapia para acelerar la recuperación. En Clínica Lucía Richard creemos en un enfoque integral: aliviar el dolor, reequilibrar las cargas mediante ejercicio terapéutico, y acompañar al deportista joven en su vuelta segura a los entrenamientos a través de la readaptación deportiva. Con cuidados adecuados, los niños con apofisitis del calcáneo mejoran en pocas semanas y pueden retomar su vida activa normal, sin secuelas.

Si tu hijo o hija sufre de dolor de talón al practicar deporte, no dudes en consultarnos. Nuestro equipo de fisioterapeutas en Oviedo está preparado para evaluar su caso, orientarte en el tratamiento más eficaz y brindarle una recuperación óptima, con el objetivo de que vuelva a correr y jugar sin dolor lo antes posible. ¡La enfermedad de Sever se supera y la fisioterapia puede ser tu aliada en el proceso!

Referencias

  1. Serrano Poveda, M. E. (2019). Me duelen los talones. Enfermedad de Sever (apofisitis del calcáneo). Familia y Salud – AEPap. Recuperado de https://www.familiaysalud.es/salud-joven/problemas-de-salud/problemas-traumatologicos/me-duelen-los-talones-enfermedad-de-sever

  2. Bauluz Bárcena, M. (s.f.). Enfermedad de Sever. En Familia – Asociación Española de Pediatría (AEP). Recuperado de https://www.aeped.es/en-familia/enfermedades/enfermedad-de-sever

  3. American College of Foot and Ankle Surgeons (ACFAS). (2025). Apofisitis del calcáneo (enfermedad de Sever). FootHealthFacts. Recuperado de https://www.foothealthfacts.org/conditions/calcaneal-apophysitis-(sever-s-disease)?lang=es-MX

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